Trashumancia y naturaleza

JUAN valladolid 3

El rebaño, procedente de los Picos de Europa, atravesó el puente de Hispanoamérica y la avenida de Zamora camino de Madrid (NORTE DE CASTILLA)

Juan Miguel Díaz, pastor de cabras desde los ocho años, heredero de un oficio familiar, esquilador en León, guiaba este mediodía, abriéndose paso entre el asfalto, el rebaño de 1.600 ovejas merinas y cabras retintas que atravesaron el sur de Valladolid (la avenida de Zamora, la Cañada Real) para, camino de Madrid, recordar la importancia de las rutas trashumantes que, durante siglos, vertebraron la península.

La comitiva comenzó la jornada a primera hora de la mañana en Cigales y, después de pasar por Fuensaldaña y Zaratán, llegó a la capital para seguir después su ruta hacia el Pinar de Antequera, donde hacen noche antes de continuar rumbo a Guadarrama. Salieron hace casi un mes desde el municipio leonés de Boca de Huérgano, en los Picos de Europa, donde el rebaño ha pasado el verano, y su destino son unos pastos en la comunidad de Madrid.

El recorrido forma parte de un proyecto que cumple ahora 26 años y que quiere recuperar la importancia de las cañadas, cordeles y veredas que componían la red trashumante de España. «En este tiempo hemos recorrido más de 100.000 kilómetros de vías pecuarias», explica Jesús Garzón, presidente de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, quien lamenta que apenas un puñado de familias mantenga esta tradición. «Cada vez hay menos pastores. Y además, la mayor parte de los desplazamientos ya no se hacen a pie, sino en camiones», indica Garzón.

«La recuperación de las cañadas es un recursos económico que no podemos desaprovechar», defiende. Habla de beneficios turísticos («para muchos pueblos que quedan al margen de las autovías y que han sido abandonados»). Subraya las ventajas ambientales («el manejo natural de los pastor»). Y habla también en términos de empleo («hacen falta pastores»).

Las ovejas han atravesado la avenida de Zamora ante la mirada de decenas de curiosos (no faltaron los selfis con el rebaño de fondo) y la desesperación de conductores que se vieron atrapados en las retenciones provocadas por el paso del rebaño. Las cabras mordisqueaban los setos de las medianas mientras eran guiadas por Juan, Jesús, Julián y Mariti, los pastores. «Para un rebaño de este tipo, con 1.600 cabezas, son necesarios cuatro familias de pastores«, explica Garzón, quien resalta el respeto con el que la capital vallisoletana ha cuidado los ecos de sus vías pecuarias».No es lo habitual. En muchos sitios nos encontramos con que no se ha respetado. Aquí se ha cuidado que las antiguas cañadas sean hoy calles anchas, con amplias franjas verdes que todavía permitan el paso de las ovejas», indica el pastor, quien anuncia para el 21 de octubre la llegada del rebaño a Madrid.

 

 

https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/seiscientas-ovejas-recorren-20181002175627-nt.html

 

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