RECONOCIMIENTO GANCHO DE ORO A LA FAMILIA TRASHUMANTE DEL AÑO 2026
El día 24 de octubre, a las 20:30, tendrá lugar en el Instituto Libre de Enseñanza, el solemne acto de entrega de El GANCHO DE ORO a una de las familias trashumantes más significativas de este año 2026.
El acto será precedido por la emisión de 5 documentales, desde las 17:00, sobre el papel de la Trashumancia y un debate con sus directores y protagonistas.
Este año, que ha sido declarado por la FAO como Año Internacional del Pastoralismo. El premio tiene un significado especial y se otorgará en EL GANCHO DE ORO es una escultura realizada por el artista Nacho Zubelzu, que se instaura como reconocimiento a las familias de pastores trashumantes que destacan principalmente por su entrega, beneficios y legado, a tres grandes patrimonios: el agroalimentario, el ecológico y el cultural.
En este caso, es la familia Belenchón, la que recibirá por primera vez este reconocimiento, por su gran trabajo trashumante entre las sierras aragonesas de Guadalaviar y Sierra Morena en Jaén.
En un reino tan antiguo como España, donde las regiones organizan territorialmente la ganadería, estos pastores han continuado cruzando, durante décadas, estos límites marcados administrativamente, para unir, con las semillas que transportan las ovejas, no solo los ecosistemas de Aragón y Andalucía, también su tradición y el valor genético de sus animales.
Este reconocimiento no solo es un agradecimiento. Es una lucha desesperada para que la importancia ecológica, la tradición y las familias trashumantes nunca se pierda.
Sobre la obra artística EL GANCHO DE ORO
El gancho, como elemento etnográfico, es la herramienta inseparable y el símbolo del pastor.
Está realizado de material noble, sencillo y duro, acero inoxidable, cualidades que definen a estos ganaderos trashumantes que durante siglos han cruzado la península manteniendo esta vital actividad.
Aparece incrustado en una piedra que representa a las montañas, las cordilleras de España, que año tras año acogen los rebaños en los periodos estivales.
Este trofeo reconoce y dignifica la labor de esta noble actividad tradicional, que es la trashumancia.
Larga vida a la trashumancia…………..
Nacho Zubelzu
Sobre LOS BELENCHÓN
En Andrés y María confluyen toda la esencia de la trashumancia. En esta familia se funde el carácter serrano, más recio y duro de Teruel y la algarabía y desparpajo andaluz. Forman un proyecto vital nómada en torno a la cañada conquense. Siempre buscando las dos primaveras. Pasan en invierno en Jaén con los ganados en la Dehesa y suben en primavera hacia las montañas de Guadalaviar. En otoño, cuando las primeras nieves aparecen por el Alto Tajo, regresan hacia tierras andaluzas. Durante este trasiego se fueron incorporando nuevos miembros a la familia.
Así año tras año, generación tras generación, esta familia Belenchón (padres, madres, hijos y nietos), como otros tantos trashumantes, han cruzado la península con sus rebaños de ovejas y vacas. Han pasado fatiga, fríos y calores, lluvia, nieves o sequías, pero siempre caminan alegres. Viven de forma sencilla comiendo paso adelante, paso atrás, compartiendo anécdotas entorno al fuego en las noches estrelladas, resistiendo y disfrutando en conjunción con la naturaleza.
Son héroes anónimos, mantenedores de una actividad ancestral y de un modelo de gestión que cada vez se hace más indispensable para la conservación de la naturaleza y la protección del territorio. Alguien dijo que otros hicieron el camino que hacemos, nuestra huella se pierde, pero el camino queda.
Y los Belenchón son de las últimas sagas que conservan ese camino. Camino trashumante que fue el alma de nuestro querido Jesús Garzón, que tanto apoyó a esta familia y quienes, al mismo tiempo, siempre colaboraron y participaron de los proyectos y de las geniales locuras del gran maestro.